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Scariolo: “Hemos tenido a toda Canadá detrás”

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El técnico ayudante de los Raptors explica las particularidades de su equipo y cómo superó el desafío ante Golden State Warriors

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Sergio Scariolo ha saldado su primer año en los banquillos de la NBA con el anillo de campeón conquistado en calidad de ayudante del entrenador de Toronto Raptors, Nick Nurse. La experiencia ha sido gratificante y enriquecedora para el técnico de Brescia (58 años) y seleccionador de España. Tras la celebración del título, mañana en Toronto, perfilará el equipo que disputará el Mundial de China.

Pregunta. ¿Qué significa para usted ganar una final de la NBA?

Respuesta. Es algo tremendo, una emoción increíble. Todos los títulos tienen algo parecido, la gran alegría del momento, la felicidad de ver tanta gente que ha compartido tantos momentos incluso duros de la temporada contigo, feliz y disfrutándolo. Pero, hay cosas que son diferentes. Un club es diferente a una selección pero, en este caso, este es un club-selección. Da la sensación de que hemos tenido todo Canadá detrás, algo imposible tenerlo en otro club.

P. ¿Ha sido su mayor reto profesional?

R. No sé, pero uno de los mayores, seguro, y uno de los que más he disfrutado. Me he encontrado cada vez más cómodo en mi nuevo rol y he disfrutado muchísimo de estar tan en contacto con el puro juego. Cuando eres el primer entrenador, y lo veo en mí, tienes que delegar.

P. La NBA sigue siendo difícil para los entrenadores europeos. ¿Qué lectura extrae del hecho de que Phoenix relevara a Kokoskov y Messina dejara los Spurs por el Armani Milán?

R. Phoenix es una franquicia bastante frágil. Desde luego, no ha demostrado coherencia. Igor Kokoskov ha hecho una grandísima labor y no han tenido paciencia. Está claro que si apuestas por un entrenador debutante, tienes que tener también ese poco de paciencia Y Ettore tiene un grandísimo reto delante y espero que le puedan dar las herramientas adecuadas no solo a nivel económico, sino de capacidad de influir en las decisiones que necesita. Él ha estado durante unos años cerca. Su objetivo era llegar a ser primer entrenador. No ha podido ser y ha pensado en cerrar ese capítulo. Yo tengo una postura un poco diferente. Honestamente, no he venido aquí a ponerme una fecha para ser primer entrenador en equis años. Tomo lo que viene disfrutó del juego y me siento afortunado de estar en este pedazo de equipo.

P. ¿Qué fue lo que más les preocupó de su propio equipo en las finales?

R. Tuvimos claro que, al margen del gran trabajo defensivo que tienes que hacer contra ellos (Golden State), tienes que atacarles, hacerles correr, atacar en transición, tomar los tiros rápidos que se presentan, ir a la pintura y atacar el aro, desgastarles a nivel defensivo. La idea que muchos tenían de que hay que rebajar el marcador y jugar a tanteos bajos, no tenía por qué ser así. Teníamos que forzarles, es un equipo que se basa básicamente en dos jugadores aparte de que el resto que les apoya es también muy bueno. Hubo situaciones que tuvimos la sensación de que no podíamos hacer más en defensa contra Curry y contra Thompson y aun así hemos estado ahí, en los partidos perdidos, hasta el último tiro realmente. Pero teníamos que desgastarles, obligarles a correr atrás, ponerles cambios defensivos que no querían. La cosa un poco original ha sido que hemos querido ir a por ellos y no sencillamente pensar en defender porque, es un equipo que te puede meter 20 triples, como pasó, y aun así, estuvimos a un tiro de ganar ese partido.

P. ¿A qué atribuye el éxito de la reacción tras cada una de las derrotas?

R. Lo hemos demostrado prácticamente en cada serie. Hemos conseguido una química muy buena los jugadores. Se han sacrificado para el bien colectivo, empezando por Marc y Serge los primeros en esto, y hemos ido creando una confianza y una capacidad de superación que nos ha venido muy bien no solo para remontar series un poco comprometidas sino en los partidos en que íbamos 10 o 12 abajo y hemos mantenido la confianza y la cohesión para, cuanto menos, llegar a jugárnosla siempre en todos.

P. ¿Qué aporta este anillo a la historia de la NBA desde el punto de vista de la novedad y el juego?

R. Es importante sobre todo porque por primera vez un equipo no estadounidense lo ha ganado. Parece que Toronto sea, no, es una ciudad norteamericana y parecida a otras de Estados Unidos, pero no es lo mismo. Hay todo un pueblo detrás, todo un país detrás, hay rivalidades que se han difuminado: Montreal, Vancouver, Edmonton… todo el mundo estaba detrás del equipo y se verá por lo que me cuentan en el desfile de celebración (este lunes). Ha sido nuestra fuerza y nuestra identidad. En cuanto al juego, hemos conseguido un buen nivel de solidaridad defensiva y sobre todo hemos llegado en ataque a compartir la pelota aun teniendo a un grandísimo referente como Kawhi que es un jugador que acapara bastante protagonismo, pero al final la ha pasado bastante. Ha sido capaz de generar para los demás. Hemos sido capaces de colocarnos en las posiciones adecuadas, nada del otro mundo, pero con mucho acierto en todas jugadas.

P. Las ausencias de Kevin Durant y, tras la lesión, de Klay Thompson deben haber influido. ¿Su sensación de trabajo bien hecho es igualmente plena? ¿Os molesta que se aluda a ello?

R. Los Warriors es un equipo ganador, el mejor de la década y uno de los mejores de la historia de la NBA. Hasta el último segundo literalmente no han tirado la toalla. Ellos tuvieron un poco de suerte cuando se lesionaron Kevin Love y Kyrie Irving, o Chris Paul. Esta vez ese puntito más de suerte lo hemos tenido nosotros. Es el deporte. Hemos llegado fantásticos a nivel físico gracias al trabajo de todos y a la capacidad de gestión Nick (Nurse), que el riesgo de lesión fuera muy bajo, pero aun así existe el imponderable y esta vez no les ha favorecido a ellos como había pasado en otras ocasiones.

P. ¿Se reprochan por el tiempo muerto en el quinto partido, tan criticado, cuando el parcial era bueno para ustedes y se perdió la racha y el partido?

R. Hemos pasado olímpicamente. La dimensión mediática es tan brutal que desde fuera parece que este sea el tema del día. Nosotros sabemos por qué pedimos el tiempo. Teníamos un jugador como Lowry que lo suplicaba, lo pedía a voces, porque estaba muerto. Y, de hecho, lamentablemente no consiguió recuperarse del todo, fallando ese último tiro de mucho. No ha habido en ningún momento ningún tipo de arrastre de ese tema.

P. La estadística de Marc Gasol ha sufrido muchos altibajos, ¿eso responde a cómo va ha ido partido o a que se le piden papeles muy diferentes?

R. Jugar cada dos días, con 34 años, y con este nivel de intensidad, conlleva un desgaste brutal, un esfuerzo tremendo. La fuerza de Marc ha sido es cómo ha sabido reciclarse de un rol tan prioritario como tenía en Memphis a una función de líder, de gran hombre de equipo, gran defensor, gran creador de juego, gran referente casi como un base añadido, y en su capacidad de comunicar constantemente con los compañeros, de unir un poco a todo el mundo, cosa que no se lee en las estadísticas, pero que también ha sido fundamental. Luego las estadísticas dependen de muchos factores y no es una elección del equipo.

P. ¿Cómo ha afectado a la química del equipo la llegada de un jugador como Leonard a principio de temporada y luego la de Marc, en febrero?

R. Han sido dos pilares fundamentales. Es un equipo que el año pasado había ganado la Conferencia Este, pero que en los playoffs, una vez más, no había sabido mantener esa mentalidad ganadora y capacidad de aguantar y de competir y había sido barrido incluso por 4-0. Kawhi y Marc habían ganado mucho y saben cómo ganar y cómo transmitirlo a sus compañeros, de forma diferente. Por mi parte, cuando fue el momento de reforzar al equipo antes de que se acabara la fecha límite fueron momentos algo delicados. Tenía que preocuparme porque se trataba de una persona muy importante para mí como es Marc y de mi club, dos valores fundamentales en los que no debía prevalecer mi gusto, sino que tenía que analizar con objetividad y frialdad si para ambos sería recomendable este matrimonio. Han sido muchas reuniones en las que me tenía que interrogar por qué la apuesta que se puso encima de la mesa fue importante, con jugadores muy importantes, y muy queridos en Toronto. Pero no tuve ninguna duda, tras una reflexión profunda que me costó un par de horas como mínimo dándole vueltas, desde el primer momento veía muy bien lo que Marc podía aportar al equipo y muy bien lo que el equipo podía llegar a ser con él Marc. Y luego, Masai Ujiri (Raptors) y Jason Wexler (Grizzlies) fueron al fin y al cabo los auténticos responsables del intercambio. La última palabra es siempre de ellos, aunque de vez en cuando me preguntaban ‘¿pero tú lo harías’, así de forma brutal (risas), pero vamos, no he tenido nunca ninguna duda.

P. ¿La aportación de Ibaka?

R. Ha sido fantástica. Ha tenido una capacidad primero de volver a su rol de cinco con una naturalidad y una capacidad muy buena. Luego, de pasar de ser básicamente el titular a ser el jugador que está en el banquillo, pero con una actitud tremenda, ayudando a Marc a entrar en el equipo. Y con una capacidad de influir en el resultado, de impactar en los partidos muy buena en ambos lados de la cancha. Y con una madurez que francamente no recordaba, considerando que la última vez que lo había entrenado había sido en 2012 Incluso con un liderazgo verbal muy acertado en momentos muy importantes de la temporada.

P. ¿El liderazgo de Kawhi Leonard?

R. Es un líder desde el ejemplo. Enseña a todo el mundo que se puede ser un grandísimo jugador, sin ser un jugador con manías especiales, sin un entorno raro, sin nada que no sea sencillamente cuidarle como jugador, como persona. Y darle un rol obviamente importante en el equipo. Él lo devuelve con una presencia en ambos lados de la cancha, con una capacidad de aportar no solo en anotación sino también en defensa que yo creo que solo LeBron y Kevin Durant tienen en esta Liga. Es un chico silencioso, que cuando ha tenido que hablar lo ha hecho, pero no es uno que abuse de la palabra. Su liderazgo es bastante más de ejemplo que de otra cosa.

P. Al final utilizaron muy pocas rotaciones.

R. Todo el mundo reduce las rotaciones, como siempre en los ‘playoffs’. Nosotros no teníamos un banquillo largo, en absoluto, era un poco nuestra limitación. Hemos tenido que sacrificar a muchos jugadores para llegar a Kawhi y a Marc. De hecho, hemos sacrificado a algunos de los jugadores que el año pasado habían hecho mejor temporada. Se nos ha quedado realmente corto el banquillo sobre todo desde que Anunoby, que para nosotros es un jugador bastante importante, fue sometido a una apendicetomía bastante fea. A estas alturas en este equipo juega quien realmente tiene el nivel para aportar y cometer pocos errores.

P. Y para el Mundial ¿Ibaka o Mirotic? Garbajosa, el presidente de la Federación, afirmó que la decisión será conjunta con el director técnico José Ignacio Hernández.

R. Es una decisión un poco especial. Es evidente que la última palabra no solo por contrato sino por lógica le toca al seleccionador que luego cuando es el momento siempre da la cara y asume la responsabilidad de sus decisiones. Pero es una decisión que conlleva también alguna implicación sobre el futuro de la selección incluso más allá de la duración mi contrato, y obviamente querré escuchar con mucha atención y mucho interés de Jorge, sobre todo, y de José Ignacio también que tiene mucho sentido común, y por supuesto no me echo para atrás de la responsabilidad de tomar la decisión final y definitiva. Hay criterios diferentes , pero ahora mismo no es desde luego el momento de hablar de ello.

P. ¿Le preocupa que se aproxime la fecha del Mundial con esa, pero también otras dudas como la participación de Ricky Rubio o el estado de Abrines?

R. En este momento no me preocupa nada que no sea la salud de mis jugadores y esperar que la final de la ACB termine con un gran espectáculo en la cancha, con grandes partidos de los jugadores españoles, que estén sanos y que terminen bien. La seguiré con muchísima atención e interés.

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